Fotografía de Arquitectura


flecha Ver más Fotografias de Arquitectura

La Fotografía de Arquitectura y la Fotografía de Interiores son dos de las principales especialidades fotográficas de MSTUDIO.

Las producciones que hemos realizado abarcan tanto trabajos editoriales para revistas de arquitectura de reconocido prestigio (como Arquitectura y Diseño), así como sedes corporativas de conocidas empresas, hoteles, restaurantes y casas singulares. Puedes lo que opinan nuestros clientes de nuestros trabajos.

Miguel Merino, Fotógrafo de Arquitectura y fundador de MSTUDIO, realiza los trabajos de Fotografía de Arquitectura con especial cuidado en los detalles, logrando transmitir la esencia del espacio fotografiado a través de la selección de los encuadres, la combinación de luz natural y artificial y una acertada postproducción que acentúa los volúmenes y la luz, creando imágenes muy sugestivas.

La Fotografía de Arquitectura se enfrenta habitualmente a dos problemas: la dependencia de la luz ambiente y la falta de suficiente espacio para realizar un encuadre que contenga toda la estructura a fotografiar. Ambos problemas se solucionan aplicando los conocimientos y experiencia sobre la correcta utilización de la luz, y con un equipo adecuado.

La luz Ambiente en la Fotografía de Arquitectura: Errores comunes

En primer lugar hay que señalar que la Fotografía de Arquitectura siempre es recomendable realizarla con la cámara sobre un trípode: es esencial a la hora de encuadrar correctamente, y evita fotografías borrosas al utilizar velocidades de obturación bajas –como suele ser muy habitual.

Uno de los errores más comunes es pensar que lo importante para fotografiar un edifico o cualquier otra estructura en exteriores, es que haya mucha luz. Esto no es así. Lo importante es la calidad de la luz –la intensidad y el color de la luz, que depende de la hora del día y de la época del año- y la homogeneidad en la iluminación de la estructura, es decir, que no esté parte al sol y parte en sombra sino todo iluminado por el sol o todo en sombra.

El factor que define si saldrá bien o no la fotografía es el  Rango Dinámico (la diferencia entre la sombra más oscura y la zona más iluminada). En un escenario de sol y sombra, la diferencia de luminosidad es tan amplia que aunque el ojo humano es capaz de ver detalles en ambas zonas, una cámara, incluso la mejor que existe, no es capaz de captar un rango tan amplio de luminosidad. El resultado es que las sombras salen muy oscuras, sin detalle, y las luces salen quemadas.

¿Cuál es la solución?  Fotografiar el sujeto o todo en sombra o todo iluminado por el sol. De esta forma, la diferencia de luminosidad es mucho menor y la cámara puede captar bien  ambos extremos tonales.

La Posición del Sol

Otro error común es no tener en cuenta la posición del sol con respecto a la estructura a fotografiar. Idealmente debe estar detrás de nosotros o a 45º a nuestra izquierda o derecha. Nunca frente a nosotros –a menos que queramos un contraluz, claro.

La utilización de un filtro polarizador es también muy aconsejable pues intensifica el contraste del cielo y puede eliminar o atenuar los reflejos en los cristales del edificio. Para conseguir la mayor polarización posible, el sol tiene que estar a nuestra izquierda o a nuestra derecha.

La Calidad de la Luz

Por último, la calidad de la luz es fundamental, y ésta depende de la hora del día y de la época del año. Por regla general, los edificios, casas y otras estructuras en exteriores, se benefician enormemente de la cálida y suave luz del atardecer –o del amanecer. Esos momentos de luz mágica duran muy poco –una media hora, de este a oeste- por lo que hay que estar preparados para aprovecharlos habiendo preparado previamente el encuadre y la exposición. Después de la puesta de sol, tenemos otra luz muy sugestiva que es cuando el cielo se vuelve de un color azul añil intenso, antes de oscurecerse del todo. Normalmente las farolas y otras fuentes de luz artificial ya están encendidas, creando una combinación de luz azul y luz amarilla visualmente muy atractivas.

Las Líneas de Fuga: La regla número uno en la Fotografía de Arquitectura

Una de las diferencias más evidentes entre una fotografía de un edificio realizada por un aficionado y otra realizada por un Fotógrafo Profesional son las Líneas de Fuga: son las líneas verticales del edificio, que deben estar siempre paralelas (a menos que se quiera el efecto de verticales convergentes, en cuyo caso el efecto deberá ser muy acusado para que quede bien).

Pero el problema es que normalmente el edificio no cabe en el encuadre, porque es muy alto o porque no hay espacio suficiente para alejarse de él, o ambos. Para solucionarlo, podemos inclinar la cámara hacia arriba (dejando de estar paralela al suelo) pero esto nos crea líneas de fuga (verticales convergentes). Para evitarlas solo tenemos tres opciones:

  • Posicionar la cámara en un punto más alto (por ejemplo, desde un edificio cercano) manteniéndola paralela al suelo.
  • Utilizar una cámara (o un objetivo) con capacidad de basculación (mover el plano del objetivo respecto al sensor de forma que el objetivo quede paralelo al edificio) para evitar las líneas de fuga.
  • Corregir las líneas de fuga durante la postproducción (en Photoshop por ejemplo) siempre que éstas no sean muy acusadas.


Por ultimo mencionar que el ojo humano también crea líneas de fuga al mirar a un edificio hacia arriba. Lo interesante es que no las vemos –al menos de forma acusada- porque nuestro cerebro las corrige –totalmente o parcialmente.

 


flecha SOLICITA PRESUPUESTO