Fotografía de Interiores con Modelos

Fotografía de Interiores con Modelos

Una de las características de la Fotografía de Interiores es la utilización de velocidades de obturación bajas, debido al reducido nivel de luminosidad que suele haber. Esto no implica ningún problema, salvo que en ese interior haya algo móvil como una persona. En ese caso, el planteamiento en cuanto a la iluminación cambia radicalmente, pues ya no podemos utilizar velocidades de obturación bajas. Entonces ¿cómo solucionamos el problema? Añadiendo más luz!

blog-fotografia-interiores-con-modelo-01

 

Iluminación de Interiores con Modelos

Si normalmente , en fotografía de interiorismo, lo que hacemos es rellenar la luz que falta mediante uno o varios flashes de estudio rebotados en las paredes, en el caso de que queramos retratar el interior y una persona en ese contexto, necesitaremos, además de rellenar de luz el espacio, también iluminar correctamente al sujeto, en este caso, una -o varias- personas.

blog-fotografia-interiores-con-modelo-04Para conseguir esto, necesitamos añadir más flashes de estudio. Estos iluminarán de forma directa a la persona, por lo que tendremos que utilizar un difusor -para obtener una luz más suave- que normalmente es una ventana de luz grande (al menos de un metro por un metro).

Otro de estos flashes se utilizará para resaltar los perfiles y el pelo del sujeto, para separarlo del contexto y resaltar las formas y los volúmenes. En este caso, se utiliza el flash directo con un reflector medio y sin ventana, posicionado alto y casi de contra.

Los demás flashes sirven para elevar el nivel de luminosidad del espacio, rebotándolos en las paredes. La posición y potencia de estos flashes es importante también pues ayudan a definir el volumen del espacio -el contexto dónde se encuentran las personas retratadas- de forma correcta, creando sombras suaves en las zonas adecuadas, definiendo bien los elementos existentes (mobiliario) y los elementos arquitectónicos del espacio.

Postproducción de Fotografía de Interiores

Los dos factores principales a la hora de abordar la postproducción de una fotografía de interiorismo son: el rango dinámico ( la diferencia entre las luces y las sombras) y la(s) dominante(s) de color.

El Rango Dinámico

Normalmente el rango dinámico en espacios interiores suele ser elevado. Es decir, la diferencia entre las luces más intensas y las sombras más profundas es muy alta (hay mucho contraste). Los sensores digitales no son capaces de registrar rangos tan amplios. Para resolver esta limitación tenemos dos técnicas: una, añadir más luz (como hemos explicado antes) y la segunda, es iluminar en postproducción.

Se trata de comprimir el rango dinámico a través de distintas herramientas en postproducción, de forma que todo el rango dinámico sea visible correctamente en la fotografía. Esto implica reducir algo las luces altas y aclarar las sombra más profundas.

Las Dominantes de Color

Las distintas fuentes de luz que pueden existir en un espacio interior tienen tempraturas de color distintas: la luz de día tiene unos 5.000-5.500 k, las fuentes de luz de tungsteno entre 3.000 y 3.500 k y los fluorescentes entre 3.500 y 4.500 k (dependiendo del tipo).

¿Qué sucede cuando se mezclan distintos tipos de luz en un espacio interior? Pues que aparecen zonas con distintos tonos de color: los blancos no son neutros si no que tienen color. Podemos hacer un balance de blancos en postproducción, pero solo sirve para una fuente de luz (que se neutraliza). Las demás siguen presentes en la foto. Para eliminar estas, hay que hacerlo con técnicas de postproducción zonales (retocando zonas concretas de la foto).

blog-fotografia-interiores-con-modelo-05

 

Por último, mencionar otra situación habitual en fotografía de interiores: la presencia en el encuadre de una ventana (como en la fotografía anterior). Como el nivel de luz de una ventana es muy alto, hay que conseguir equilibrar la luz interior con la exterior para que ambos niveles lumínicos puedan registrarse en el sensor de la cámara. Esto añade un factor más a tener en cuenta a la hora de plantear el setup de iluminación para ese encuadre.

 

 

 


4 Comments

  1. Excelente reportaje,
    Muy interesante tus consejos, como siempre!
    Sigo tu blog desde hace tiempo, soy estudiante de primer curso del grado en fotografía y tengo una duda sobre la iluminación:
    ¿Se podrían utilizar softbox para la iluminación en vez de flashes de estudio?
    ¿qué diferencia hay entre la iluminación con softbox y flashes de estudio?
    En cuanto a la potencia necesaria para los flashes, en este caso ¿qué potencia fue utilizada?
    Muchisimas gracias y un abrazo,
    Noah

    • Miguel Merino 6 marzo, 2015 at 10:59

      Hola Noah, gracias por tu comentario. Un softbox es como denominamos a un tipo de ventana de luz (que produce una luz difusa). Entiendo -por tu aclaración- que por softbox te refieres a luz continua. Efectivamente también se puede utilizar luz continua en estudio, pero es conveniente usar “luz fria” (un determinado tipo de fluorescente) en lugar de luz de tungsteno (las bombillas de toda la vida) Ya que estas últimas desprenden mucho calor y se hace poco práctico utilizarlo en estudio, especialmente con modelos.

      La diferencia entre la luz fria y el flash de estudio son varias: la luz fria te permite ver en tiempo real cómo afecta la luz al sujeto, pero necesitas luces muy potentes con un alto consumo. La ventaja del flash de estudio es que la luz se descarga de golpe, con lo que el consumo es mucho más bajo y suele ser más compacto y ligero que su equivalente de luz fría. Además, la luz de modelado del flash te permite ver una aproximación de cómo afectará la luz al sujeto.

  2. hola miguel, como vas? estoy iniciandome en la fotografia, la duda que tengo ahora es que equipos de iluminacion basico puedo comprar ? si puedes tambien contestar a mi email estaria muy agradecida, gracias por tu atencion.

    • Miguel Merino 13 marzo, 2015 at 19:32

      Hola, gracias por tu interés en mi Blog. Respecto a tu pregunta, no hay una única solución “básica” pues depende de lo que quieras hacer. De todas formas, como ejemplo, para fotografía de producto en estudio, lo mínimo recomendable sería dos flashes de al menos 250 W cada uno, aunque con dos flashes de 400 W cubres una gama bastante amplia de posibilidades (por ejemplo cuando utilizas polarizador, que resta entre 1 y 1,5 diafragmas, necesitas más potencia de flash para poder cerrar el diafragma al menos a f8 o más).

Comentarios

* campos requeridos